Dios sí juega a los dados, un cuento de juliomartinez

– “Primero, una enjuagada solo con agua, pura agua con el chorro a presión, después le das un enjabonada con el champu y al final una nueva enjuagada a presión, no tenes que tardarte mucho, hácelo rápido y bien. El Chele te va a supervisar unos días a ver si te sale bien la cosa”.

El “twitty” ponía atención y estaba totalmente de acuerdo, quería aprender bien el oficio de lava-carros y quedarse trabajando unos meses en el Carwash de don Pedro, y después buscarse un trabajo más formal y con mayor seguridad.

Estaba cansado de andar de allá para acá y siempre en la misma, sin pisto, sin amigos y sin familia. Antes, el Twitty había hecho de todo, barrendero, mesero, ayudante de albañil y ladrón. Hoy estaba en plan de mejor regresar a un camino sin riesgos, pobretón, pero sin riesgos.

Tomó la decisión después que vió como el Frankie había sido asesinado en una huída después de haber robado en un bus de la 30, uno de los usuarios bajó por la puerta de atrás, y sin que el Frankie lo notara, se sacó una 38 de la mochilita, le dió dos balazos en la cabeza y con tranquilidad, abrió la mochila que el ex vivo llevaba. Sacó un telefono celular, lo miró bien, y dijo “vaya pendejo, no solo te fuiste, sino que también me llevo mi telefono de regreso”.  

El hombre miró a Twitty, le apuntó, aquel se hincó, y el hombre le dijo: “No te quiero volver a ver nunca, si te subís a un bus donde yo vaya, te mato; si te veo en la calle te mato; y si te encuentro en algún lugar te mato, andate de aquí”. Como pudo, casi arrastrándose, se fue.

Ese día el Twitty no le pudo decir nada a la mujer del muerto. Solo la miró y ella entendió que algo malo había pasado.

_”No jodas pendejo, te dije que no hicieran esas mierdas, que siempre hay uno más vivo… y vos lo venías a traer para andar haciendo locuras, y hoy, ¿vos me lo vas a regresar?”

La conciencia no lo dejaba tranquilo. El temor a que le pasara lo mismo, no lo dejaba salir a ver si conseguía. Entonces decidió, dedicarse a otra osa, a cualquier otra cosa, menos a andar robando como lo hacían.

Así llego adonde don Pedro, que necesitaba un ayudante, lo miró y le preguntó sin mucho tacto:

– ¿Ya no güevias vos?.

–  Ya no quiero

– Bueno, ni se te ocurra hacer algo por aquí…

– Nombe, quiero componerme, deme chance…

Así se fue quedando. Pedro le daba seguimiento con los otros empleados, y se mantenía atento. Le ponía trampitas de vez en cuando. “Mire don Pedro, un cliente dejo en el carro su billetera”, “Se le cayó un billete de diez don Pedro”, “En el baño, alguien dejó un anillo”. Y así, todo empezó a marchar bien, Pedro estaba contento. El Twittty estaba pensando, pensando donde conseguir otro trabajo.

Y empezó a buscar, vio un anuncio en el periódico “Se busca mesero”, agarro sus papeles, y como andaba en pants, se metió la bolsita con el dui, el nit y unas fotos suyas entre el pants y el calzoncillo. Fue a la dirección del anuncio. Entró y toco una campanita que estaba en el mostrador, salió el dueño del bar, que lo miró fijamente, con ojos de asombro, como con enojo.

El twitty se subió la camiseta para sacarse los papeles, el hombre sacó una pistola y le dijo, “ah no cabrón, te dije que donde te viera, te mataba…”

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo cuentos propios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s