El cuento de la cuenta del maíz de Tío Conejo, un cuento mesoamericano

Una vez fue el tío Conejo a pedir dinero a la cucaracha, a cuenta, del maíz que el iba a cosechar. La cucaracha le dio el dinero y quedaron en que la entrega del maíz iba a ser cierto día. Así quedaron. Pero el dinero no le duró ni un día al tío Conejo.

Entonces fue a ver a la gallina y le pidió dinero a cuenta del maíz. La gallina se lo dio y Conejo le dijo que fuera a recogerlo cierto día, el mismo que le había dicho a la cucaracha. Otra vez se le acabó el dinero al tío Conejo. Entonces fue a ver al coyote y pasó lo mismo. Se le acabó de vuelta el dinero y fue a ver al cazador. El cazador le dio el dinero y quedó de ir por el maíz el mismo día en que irían los animales.

Llegó el tiempo de la cosecha y el día fijado se presentó la cucaracha y le dijo al tío Conejo: “Ya vengo por el maíz que tratamos”

El tío Conejo le contestó:

“Si, pero espérame tantito, porque acaba de nacerle unos conejos a mi mujer. Escóndete allí, no te vaya a comer”

La cucaracha se escondió debajo de una basurita, cuando en eso llegó la gallina por su maíz.

“Pues si” le contestó Conejo, “pero espérame tantito, mientras, ¿no quieres comer algo? Mira, levanta esa basurita…”

La gallina levantó la basurita y se comió a la cucaracha, entonces Conejo le dijo a la gallina que se metiera debajo de una canasta, porque iba a llegar el coyote. En eso, llegó el tío coyote.

- Vengo por la cuenta del maíz

- Puesí, perame un momento, mientras te voy a dar de comer, mira, levanta esa canasta a ver que encontrás.

Luego el tío Conejo le dijo al coyote que se escondiera entre unas matas porque iba a venir el cazador.  Al ratito llegó el cazador con su rifle y su perro diciendo:
- Vengo por el maíz que tratamos.
Y Conejo le contestó:
Si, ya te lo voy a dar pero espérame tantito. Mientras, dispara a esas matas.

Y que le enseña el lugar donde estaba el malvado coyote, y lo mata el cazador. Entonces Conejo le dijo: “Vamos por el maíz. Está lejos, en el cerro”.

Y se fueron caminando hasta un barranco bien hondo, que si una persona caía, no podía salir. Ahí estaba atravesado un palito podrido. Conejo se paró sobre el palo y no le pasó nada al puente. Entonces, el cazador puso un pie sobre el palo y solo se oía tronar lo podrido.

- Nooo, yo no paso por aquí, si está podrido.

- Nombe, no ves que así suena este palo de por sí.

Y cruzó varias veces el tío Conejo muy contento y brincando., animando al cazador.

Entonces, el cazador se subió y a la mitad del puente, crashhh! se trozó el palo podrido, y el cazador fue a dar hasta abajo!

Ahí termina el cuento y también termina la cuenta del maíz de tío Conejo.

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3 comentarios

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3 Respuestas a “El cuento de la cuenta del maíz de Tío Conejo, un cuento mesoamericano

  1. yennire

    que el tio conejo era muyy vibo y entoce se quedo con el maizzzzz

  2. el tio conejo mata a todos pero que paso con el perro del cazador

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